Covid-19: los especialistas del mercado automotriz hablan sobre el papel de las finanzas cautivas y las nuevas prioridades en la fase de recuperación

Con el riesgo de crédito en aumento, se necesitarán importantes planes de renegociación con los clientes, así como la gestión ad-hoc de las líneas de crédito otorgadas a los concesionarios de automóviles, que después de más de dos meses de pérdida de ventas, enfrentan una de las crisis de liquidez más críticas de la historia. ¿Cuál es la mejor manera de recuperarse?

La mesa redonda fue organizada por CRIF, en colaboración con Nomisma, y moderada por Arianna Lombardo, Líder Global de la Industria Automotriz de CRIF, y Claudio Sangiorgi, Gerente de Desarrollo Comercial de CRIF EMEA Markets. El evento transmitido en vivo mostró cómo el impacto de la emergencia de salud ha tenido repercusiones económicas con diferentes niveles de intensidad en toda Europa, con variados efectos en diferentes tipos de negocios.

Como señaló Gabriele Guardili, Director de Preventas de Scania Finance, el negocio de alquiler de camiones y vehículos comerciales no se ha visto significativamente afectado por el efecto COVID-19. Sin embargo, el hecho es que las compañías de transporte, algunas de las cuales también pueden estar interesadas en expandir su flota, actualmente tienen liquidez limitada debido a la falta de pagos de los clientes.

El caso del alquiler de automóviles es diferente, como explicó Hadrien Boisseau, CFO de ALD Nortics. En el norte de Europa, no ha habido una desaceleración significativa; por el contrario, se espera una fuerte recuperación en el alquiler a largo plazo en el segmento privado, en detrimento, al menos a corto plazo, de los acuerdos para compartir el automóvil. Sin embargo, menos prometedoras son las perspectivas de recuperación en el segmento de gestión de flotas, debido a la conocida escasez de liquidez en este sector.

Por otro lado, los problemas más críticos son evidentes en el segmento de préstamos para automóviles y financiamiento del concesionario, ya que el aumento esperado en las tasas de incumplimiento, particularmente en el segmento de las PYME, requerirá medidas extraordinarias para contener el costo del riesgo, así como un cambio en la aprobación políticas, como explicó Massimiliano Gasparotto, Director de Operaciones de BMW Bank Italia. La adopción de herramientas alternativas de calificación crediticia con especial referencia a las sociedades anónimas, sin duda podría ser un factor ganador.

¿Y los distribuidores? Necesitarán apoyo, porque el estado de liquidez del concesionario, que ya era crítico antes de COVID-19 y que ha empeorado desde entonces, requerirá una nueva estrategia, basada en pagos diferidos, un cambio de un modelo push a pull y un monitoreo diario de posiciones financieras.

"A pesar de esto, continuaremos invirtiendo en el segmento de financiamiento automotriz, con la esperanza de que los incentivos gubernamentales esperados promuevan la recuperación", dijo Filippo Martini, CRO Adjunto de BNP Paribas Personal Finance.

Finalmente, ¿qué lecciones hemos aprendido de la emergencia del coronavirus?

Palabra clave: digitalización, para garantizar la continuidad del negocio y abordar los desafíos actuales de proximidad a los clientes al superar las distancias físicas.

Para más información, escriba a marketing@crif.com