El registro permite que las calificaciones de CRIF serán válidas y podrán utilizarse en todos los países de la Unión Europea. Por lo tanto, se trata de un importante reconocimiento de la calidad y solidez de los métodos, procesos y organización de CRIF, así como del cumplimiento de los más severos requisitos establecidos en el Reglamento Europeo de septiembre de 2009, en especial por lo que atañe a la independencia, objetividad y transparencia de las evaluaciones.
Dichos valores se traducen en el Código de Conducta y una Política Interna, que CRIF ha adoptado con la finalidad de aumentar el conocimiento y la fiabilidad de los operadores respecto de las calificaciones emitidas, así como garantizar la gestión y la eliminación de todo conflicto de interés, existente o potencial, que pueda influenciar las actividades de calificación de CRIF o de las personas implicadas en las mismas.
Además, CRIF ha instituido una comisión –en la que participan también miembros independientes, que han ocupado cargos importantes en el sector financiero– que tendrá la finalidad de controlar y supervisar que se cumplan todos los requisitos previstos en el Reglamento Europeo, adoptando una posición independiente respecto de las actividades de calificación de la sociedad.
“Estamos muy orgullosos de haber obtenido el registro como agencia de calificación crediticia –comenta Carlo Gherardi, Presidente de CRIF–. Esto consolida nuestra posición de líder de mercado en los servicios de gestión de crédito, un ámbito en que CRIF invierte desde hace años en manera significativa a través del enriquecimiento cuantitativo y cualitativo de las fuentes de información y el refuerzo de las competencias analíticas y económicas necesarias para una adecuada evaluación del riesgo de crédito de las empresas, incluidas las empresas individuales y las de mayores dimensiones. Asimismo, el mercado de la calificación necesitaba otros actores, sobre todo europeos”.
Las calificaciones de las empresas efectuadas por CRIF se basan no solo en la aplicación de rigurosos métodos cuantitativos, sino también en la competencia y la profesionalidad de los analistas del Departamento de Calificación, la Comisión de Calificación y un equipo de profesionales altamente calificados, que se ocupan del suministro, enriquecimiento y control de calidad de la información.
La calificación CRIF consiste en la opinión de CRIF sobre la solvencia y, en especial, sobre la capacidad de hacer frente plena y puntualmente a las obligaciones financieras a medio plazo. Los análisis efectuados en el Departamento de calificación de CRIF apuntan a ampliar la mirada sobre la empresa evaluando su posición competitiva en su sector/cadena productiva y, en caso de pertenencia a grupos, comprobando también eventuales impactos sobre la calificación de la empresa derivados de un análisis global del grupo.
Por ello, las calificaciones se diferencìan de las puntuaciones (scoring) puesto que, aunque incorporan elementos cuantitativos, son el resultado de un proceso de evaluación efectuado por un equipo de analistas de comprobada experiencia.
La calificación CRIF se sintetiza en 14 clases alfanuméricas (desde A1, la mejor, hasta C3, la peor, además de la clase de las empresas ya en suspensión de pagos) y está acompañada por un informe que ilustra detalladamente la evaluación de la empresa.
Antes de ser distribuidas a los clientes que suscriben el servicio, CRIF comunica a las entidades evaluadas las calificaciones que ha elaborado. Esta comunicación constituye una obligación impuesta por las normas a cargo de las agencias de calificación crediticia, para que las empresas evaluadas tengan la posibilidad de comprobar la exactitud de los datos y señalar eventuales errores materiales de la información utilizada para la calificación.
“El inicio de las actividades estructuradas como agencia de calificación y el registro como agencia de riesgo crediticio –continua Gherardi– representan pasos muy importantes en la estrategia de crecimiento de CRIF en un ámbito fundamental como el de los servicios para la evaluación del riesgo crediticio de las empresas. Fue un camino de crecimiento y continuas inversiones que, en junio de 2009, llevó a la adquisición de la filial italiana de Dun & Bradstreet, el operador más importante a nivel mundial en el campo de la información de negocios, y el surgimiento, en el seno del grupo CRIF, de CRIBIS D&B , una organización altamente especializada”.
Por otra parte, las inversiones y los conocimientos técnicos adquiridos sobre las empresas hacen posible que CRIF presente al mercado una oferta absolutamente distintiva, que integra un patrimonio único de información, solidez metodológica y analítica, sistemas ingenierizados de externalización y servicios de externalización de procesos de negocios, software y asesoramiento, indispensables para que las entidades financieras mejoren sus procesos de gestión de las empresas a lo largo de todo el ciclo de vida del crédito.
En especial, el patrimonio informativo exclusivo de CRIF sobre las empresas procede de múltiples fuentes, de doble naturaleza: crediticia, gracias a EURISC (Sistema de Información Crediticia de CRIF, que entre sus 78 millones de líneas de crédito cuenta con más de 8 millones de posiciones sobre las empresas y tasas de significación superiores al 90%), y comercial, a través de CRIBIS iTRADE (el más amplio patrimonio de datos sobre las costumbres de pago de las empresas italianas y extranjeras, con más de 26 millones de experiencias de pago en el mercado italiano).
“CRIF ha invertido y seguirá invirtiendo de manera importanteen métodos, instrumentos y procesos de evaluación de las empresas –concluye Carlo Gherardi– también porque estamos convencidos de que distintos sectores de mercado requerirán cada vez más valoraciones independientes y precisas de las empresas, desde las pymes hasta las de mayores dimensiones. El mercado de la calificación externa está en profunda evolución y, finalmente, abierto la entrada de nuevos operadores profesionales y autorizados mediante un proceso de registro largo y riguroso. Nos alegra ser un actor reconocido y apreciado en este mercado”.
Desde diciembre de 2010 CRIF también forma parte de la EACRA –Asociación Europea de Agencias de Calificación Crediticia–, que reúne a las agencias de calificación europeas y extraeuropeas con la finalidad de prestar ayuda sus miembros en la actualización de las evoluciones normativas y del mercado, interactuar con los reguladores en el diseño del nuevo cuadro reglamentario y facilitar el intercambio de experiencias internacionales y modelos de negocios alternativos a las “Big 3”.